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País Vasco

Euskadi, en su nombre en vasco, es una comunidad autónoma para conocer a fondo. Tenía pendiente esta parada, empezar a visitarla y conocerla, y tengo claro que hay que volver y que será un placer descubrirla en varias visitas. Tiene una geografía, vegetación, cultura  y características muy definitorias. La conforman sierras moderadas que dividen los ríos cantábricos y la bordean cascadas y cauces que desembocan en el Ebro.

La costa del País Vasco nos regalaron paisajes, ciudades y comidas de lo más sorprendentes. Playas arenosas y extensas, ciudades que aparecen entre los pliegues de las montañas y el mar, verde mucho verde, y comida espectacular. Un buen clima templado, ideal para aquellos que huimos del calor extremo en verano, a veces traicionado por una lluvia muy fina, a la que los locales llaman Txirimiri.

Un viaje perfecto para hacer en coche y disfrutar de la naturaleza del País Vasco. Durante el viaje, pasamos puertos montañosos, y también hice senderismo, aprovechando sus paraísos naturales como los parques Urkiola, la Reserva de la Biosfera de Urdabi, Valderejo y la Ría de Guernica. La experiencia en cada uno de estos sitios realmente fue agradable, sin vacilar recomiendo estos paseos. Así como alguna parada más destacada que hicimos:

Gocé de su folclore peculiar, tan autóctono como los juegos de Pelota Vasca, que practican ya desde niños en el parque. Me divertí intentando aprender algunas frases en euskera: kaixo (hola), egun on (buenos días), arratsalde on (nuenas tardes / noches), laster arte (hasta pronto), eskerrik asko (gracias).

Lugares a descubrir

Mi itinerario de visitas, algo rápido pero bien aprovechado, no dejó por fuera lugares interesantes como:

El Museo Guggenheim, ubicado en Bilbao, un centro industrial por excelencia, con un casco histórico en el que despunta su catedral gótica. La fachada es un ejemplar de titanio, piedra y cristal. No visitarla es un pecado cultural. Esta edificación abrió paso a las obras de otros arquitectos internacionales en la provincia.

Los lugareños hablan con orgullo del puente, hecho por Santiago Calatrava, el Centro Comunitario, diseñado por Philippe Starck y el  sistema de metro de Sir Norman Foster, entre otros.

El Paseo marítimo de San Sebastián. De teatral llegada por carretera, al ir descendiendo por las curvas de las montañas hasta la costa, para encontrarnos repentinamente esta ciudad que respira sofisticación. Destaca tanto el más tradicional casco antiguo, como el ensanche de sólidas construcciones cosmopolitas, y sus tiendas de moda. El monte Urgull preside la vista de la bahía cantábrica, desde la playa de la Concha. La bonanza  industrial del principios de SXX, se respira aún en los detalles modernistas de los edificios de primeria línea, hasta en la característica barandilla blanca del Paseo Marítimo.

Gastronomía menos conocida y dónde probarla

Un dato que despertó mi curiosidad fueron las 15 estrellas Michelín en siete restaurantes del País Vasco. Con este récord, ¿en qué otro se puede comer más rico? Mugaritz, Arzak y Martín Berasategui están entre los negocios reconocidos.

Pero, no sólo en los restaurantes de estrella michelin podemos disfrutar de la espectacular comida vasca, en el casco viejo las tapas o pintxos son lo más buscado.

En cuanto a platos fuertes, confieso que aún pienso en el solomillo en salsa de queso combinado con queso idiazábal y especias típicas. Los chuletones y entrecottes son Populares en salsa de roquefort o pimienta. Adonde vayas seguro hallarás un asador, pero en la frontera está la sidrería Ola en Irún, un sitio que lo prepara sin competencia. El lomo de ternera a la brasa también es exquisito, al igual que los chipirones, judías blancas y berzas con patatas, comunes por el clima frío, temporada en que se sugieren los platos con cucharas.

Para pescados frescos la mejor alternativa es ir al Restaurante Izkiña. Del lugar me encantó su ambiente tradicional, pero sobre todo el lenguado de salmón y la merluza. Está ubicado en la parte antigua de San Sebastián. Sus platillos suculentos son referencia en la capital guipuzcoana.

Hoteles con encanto

Este territorio es un espectáculo al igual que sus hoteles rurales, edificaciones que mezclan elementos naturales con aspectos modernos y esencia real. ¿Cuáles sugiero?

    • Garaiko Landetxea: Está en la provincia de Vizcaya (aquí me alojé para conocerla), específicamente en el pueblo de Gerai, a las faldas del Monte Oiz y muy cerca del parque Urkiola. No perdió el encanto del edificio original (paredes de piedra y techos de vigas blancas) y lo complementaron con decoración minimalista. Desde el hotel salen paseos en bicicleta y si prefieres coche en 20 minutos estarás en Bilbao, súmale 10 para llegar a San Sebastián.



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    • Hospedería de Los Parajes:  La definen su romanticismo entre murallas medievales. El edificio es excepcional, recorrerlo es transportarse en la historia. Está ubicada en la Rioja Alavesa. Sus restaurantes pueden ser formales / tradicionales (Las Duelas) o informales (El Calado).



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    • Hotel Castillo El Collado: En el pueblo Laguardia podrás dormir en un castillo. Lo construyeron a inicios del siglo XX con piedras de una edificación del siglo XII.



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Conoce el País Vasco, vale la pena

Entre muchos destinos por conocer, ¿por qué elegir este? Sus tres provincias principales, Vitoria-Gasteiz, Guipúzcoa (San Sebastián/Donostia) y Vizcaya (Bilbao), ofrecen múltiples alternativas para divertirse y descansar.

No hay que explayarse en sus singulares paisajes, las imágenes cautivan enseguida. La gastronomía es suculenta, llena de bares, mesones y locales tan sofisticados o simples como los busques.

Es la sencillez y simpatía de su gente un plus para irse por esta ruta, perfilada por costas, montes y bosques.

¡Visítalo, vale la pena!