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Viena, descubriendo la capital Austríaca

Viena es una ciudad que hechiza. Es la capital de Austria, destacada por su tradición imperial y creatividad vanguardista. Está en Europa Central, a orilla del Danubio y al pie de las estribaciones de los Alpes._

Su orden cultural y político la califica como “la ciudad mayor”.  La antigüedad de Viena arrastra un importante patrimonio artístico. En el siglo XIX resaltó como capital musical, a inicios del XX fue meca de la filosofía y del debate político de Occidente, además de un centro cultural mundial.

Su clima está en la zona de transición de templado húmedo y húmedo continental. Con mínimas de -17 °C y 37 °C en máximas. No hay meses secos, los inviernos son fríos y con frecuentes nevadas que la vuelven un paraíso blanco. En verano el clima es suave, no muy cálido, y en otoño y primavera varía con precipitaciones.

La seguridad, orden, limpieza, opciones de educación, eficiencia en servicios públicos, entretenimiento y cultura, la ubican en el primer puesto de las listas de calidad de vida.

Gastronomía Austriaca y dónde probarla

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La comida austriaca no son solo salchichas y tartas, aunque están bien ricas!. Es verdad que se conoce por sus bollos y dulcería. Pero la comida vienesa ha sido influenciada por países limítrofes como República Checa, Hungría, Alemania e incluso Italia. Probamos algunas de sus recetas típicas:

Gulash, un estofado de carne aderezado con pimentón y cebolla.

Wiener Schnitzel, una ternera empanada enorme que se acompaña de ensalada tibia. Rico y recuerda a algún plato típico de Asturias.

Uno de los sitios más conocidos para probarlo es el Figlmüller (en la foto), en el area 1 de la ciudad.  Tienen varios locales, en la foto el más antiguo, de arquitectura tradicional y ambiente encantador. Eso si, no reservan y se sienta uno por estricto orden de llegada.

Beuschel, vísceras de vaca (pulmones y corazón) en ragout.

Las cartas de los restaurantes, con suerte, incluyen estos y más platillos austriacos. Recomiendo comer en el Glacis Beisl, cerca del Museumsquartier. Allí mezclan la cocina tradicional con la moderna, el menú es a buen precio y tienen alternativas veganas.

En Gelbmanns es de ambiente histórico y acogedor, su carta se basa en especialidades locales. Hay platos para niños y puedes regular las porciones.

Gastwirtschaft Stopfer es otra sugerencia; funciona desde 1951, ideal para ir en familia y degustar el menú diario.

Un extra sería El Schübel-Auer. Antiguo y precioso. Su construcción es de 1642 y desde el siglo XVIII opera como taberna.

Para tomar después algo, recomendamos:

Lugares a descubrir en Viena

Sinceramente no hay punto de Viena que no atraiga. Es difícil armar un itinerario porque queremos verlo todo en poco tiempo.

Catedral de San Esteban (Stephansdom). Es la sede de la arquidiócesis y símbolo religioso de mayor preponderancia. Se construyó en las ruinas de una iglesia románica que data del año 1147. De la época conserva las Torres de los Paganos y la Puerta de los Gigantes. Su tejado tiene más de 250 mil azulejos restaurados, porque fueron dañados durante la II Guerra Mundial. Otros datos curiosos son que en el interior reposan restos mortales de la familia Habsburgo, y que allí se casó Mozart, además también lo velaron.

Museo de Historia del Arte. Se construyó en 1891. Registra al año más de 1 millón de visitas. Expone obras recopiladas de la familia Habsburgo. Aloja colecciones imperiales y de historia natural. Las salas se planificaron según su contenido; hay antigüedades griegas, orientales, egipcias y romanas; pinturas de Rubens, Tiziano, Rembrandt, Rafael, Velázquez y Canaletto, entre otros.

Teatro de la Opera de Viena. La más conocida del mundo. Es un edificio majestuoso renacentista que constituye el centro de la vida musical vienesa. Quien lo ideó se quitó la vida, temeroso de que no triunfara. Un segundo arquitecto, ante la presión del proyecto, murió de un infarto. Fue la primera obra culminada durante la Ringstrasse, se inauguró en 1869. En 1945 una boba dañó la infraestructura y 10 años después abrió otra vez sus puertas, pero repotenciado con tecnología y sin daños físicos.

Hoteles con encanto en Viena

Si algo queda claro, aunque suene repetitivo, es que Viena no es barata. Pero es un punto que siempre debemos tener presente, porque parte de la aventura es ir preparado con un buen presupuesto que permita disfrutar de los atractivos.

En los alrededores de la catedral, zona más animada dela ciudad, es preferible buscar alojamiento. Los hoteles del distrito de Hofburg también son ideales, porque todo está céntrico y puedes conocer caminando.

Si lo que quieres es economía, aunque más alejada el Barrio de los Museos despliega alternativas y AirBnb aporta directamente a habitantes de la zona. Pero con encanto están:

Hotel Am Stephansplatz, junto a la Catedral de San Esteban. Desde las ventanas se contempla el santuario. Materiales de madera y cuero imprimen un toque tradicional y acogedor.



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Imperial – A Luxury Collection Hotel, el emperador Francisco José I de Austria lo inauguró en 1873. Para concederte una experiencia de lujo y vivir la tradición palaciega de Viena. La sorpresa perfecta para una escapada en pareja y darse el capricho de esta experiencia única. Este palacio está lleno de antigüedades, conjugadas con elementos modernos para hacer cómoda la estadía.



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Artesanía de la zona

La oferta cultural es amplia, al igual que la gama de suvenires. El ron artesanal llamado Stroh, hecho con especias para un aroma suculento, es de los más buscados para regalar; fácilmente los hallas en tiendas y supermercados, incluso en los duty free.

Los globos de nieve que fabrica Perzy desde 1905, son exclusivamente artesanales, pintados a mano y montados en vidrio.

Vasos de Lobmeyr y otros utensilios elegantes, se elaboran desde 1823 con cristal de primera. Estas y más artesanías las consigues en el casco histórico, a un par de minutos de la catedral.

Viaje a Viena

Por su música, arte, palacios, gastronomía y más, viajar a Viena es un plan sin desperdicio.

Lo sofisticado de la movida en la ciudad más hermosa de Europa, atrae a disfrutar de lugares maravillosos, históricos y contemporáneos.

Viajar a Viena definitivamente es un regalo.